En el año del Centenario Citroën, había un aniversario muy especial para todos los argentinos y que no podía quedar en el olvido: los 50 años del 3cv.

Fue entonces que un día, el entusiasta Nicolás Tonarelli con ayuda de algunos colaboradores, más el apoyo del Automotoclub Dolores, la Municipalidad Dolores y el soporte de los clubes nacionales, propuso realizar para el fin de semana largo del 16-17 y 18 de Noviembre el gran festejo en el Autódromo de la Ciudad de Dolores.

Esta gran celebración tuvo muchos condimentos y el sábado 16 comenzó con todo, ya que se realizó  una visita al Museo de la Aventura y la Exploración de la Ciudad de Dolores, lugar donde se halla la mítica balsa que cruzó el Océano Atlántico en la denominada “Expedición Atlantis”. Los presentes tuvieron la enorme satisfacción de escuchar en persona el relato de Alfredo Barragán, uno de los mentores  de esta fabulosa aventura.

Expedición Atlantis

La Expedición Atlantis en acción.

Sin lugar a exagerar, podemos decir que 35 años atrás se iniciaba una de las grandes proezas del género humano, la “Expedición Atlantis” una aventura que nos dejó mucho para replantearnos en la aérea científica, pero por sobre todo, nos demostró cómo se pueden lograr cosas que parecen imposibles y esta fantástica frase de Barragán lo resume perfectamente: “que el hombre sepa que el hombre puede”.

Así fue que un 22 de mayo de 1984 desde el puerto de Tenerife, 5 argentinos iniciaban la expedición con el objetivo principal de demostrar que los habitantes de África de hace 3.500 años podían haber llegado a América con el solo impulso de los vientos y las corrientes oceánicas y así explicar de manera definitiva el origen de las “Cabezas Olmecas” de Centroamérica, que tienen evidentes rasgos de los habitantes de África.

La tripulación estaba compuesta por los abogados Alfredo Barragán y Jorge Manuel lriberri, el comerciante Oscar Horacio Giaccaglia, el camarógrafo Félix Arrieta y el ingeniero agrónomo Daniel Sánchez Magariños.

Su plan era partir desde Tenerife hasta Venezuela utilizando solo el empuje del viento y de las corrientes marinas de «Las Canarias», «Nord ecuatorial» y «Ecuatorial». Como no poseían timón ni manera de monitorearlos, ellos informaban su posición a los radioaficionados, por si eventualmente surgía alguna emergencia.

Los científicos e historiadores de todo el mundo se basaron en esta muestra de coraje para modificar y adaptar teorías y derribar prejuicios. Barragán dio por concluido el viaje con esta frase «La oceanografía nos volvió a demostrar que cualquier cosa que flote y caiga al agua en las Canarias, es arrastrada hacia las Antillas, a la entrada del Caribe, esta deriva tarda entre cuatro o cinco meses, con una vela, este tiempo se acorta».

Luego de la epopeya, la balsa fue transportada a la Argentina y fue exhibida frente al obelisco de la Ciudad de Buenos Aires donde el público pudo subir y ver en las condiciones en que estos 5 valientes argentinos reescribieron una parte de la historia.

En la pista del autódromo de Dolores

El domingo por la mañana los más de 100 autos allí reunidos se alineaban en el parque cerrado,  exhibiéndose los distintos ejemplares llegados desde los cuatros puntos cardinales, los cuales mostraban una cronología en la evolución del modelo año por año.

Modelos para todos los gustos, homenajearon los 50 años del 3cv
Modelos para todos los gustos, homenajearon los 50 años del 3cv

Cerca del mediodía todos los autos entraron a dar unas vueltas por el Autódromo, donde no había  intenciones de correr o competir, simplemente girar todos juntos en homenaje al querido 3cv, seguramente el primer auto de muchos argentinos y que aún hoy despierta grandes sentimientos.

Luego de varios giros, llegó el momento de parar y hacer la foto aérea del evento. Para ello se reunieron a un costado de la pista una gran cantidad de autos que se alinearon para formar el número 50 y desde el cielo, un dron fijaría este momento para la posteridad.

Después de almorzar, salieron a la pista algunos de los distintos 3cv que estaban preparados para competir en carreras de fórmula que además de calentar la pista, alegrarían al público presente.

El hermoso Traction acompañó en el festejo y tambien giró por la pista.

Por la noche la infaltable cena de camaradería entregaba muy buenos momentos y también sorprendía a muchos con la realización de una gran variedad de sorteos, logrando así cerrar un día perfecto.

Finalmente el lunes fue el día de la desconcentración donde cada uno volvió tranquilamente a su hogar, sus nobles máquinas les regalaron las vivencias de haber tenido un fin de semana distinto. Desde estas líneas, felicitamos a Nicolás Tonarelli por su gran trabajo y empuje para realizar este festejo y sin dudas esta  frase es la perfecta para redondear su labor: “que el hombre sepa que el hombre puede”.

logo 50 años

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